sábado, 5 de marzo de 2016

El modo novia en verde

Hace poco os conté que Bubita me había pedido que fuera con su futuro señor esposo aka mi amigo Bombita, a probarse el chaqué de la boda y de paso, alquilar el del Ross. A mí me apetecía como una patada en el culo y traté de buscar excusas. De hecho, más o menos había conseguido escaquearme, pero soy gilipollas y me gusta ayudar a la gente que quiero. Así que el fin de semana pasado, cuando Bombita nos informó de que el lunes había que ir a Zonapija para la prueba del asunto, empezó a darme pena de su pobre futura mujer, que bastante tiene con aguantarle.
Para colmo pasaron una serie de cosas que me dejaron el lunes sin nada que hacer y con una sensación un poco regulera como para quedarme en casa rumiando toda la tarde. Así que a medio día le mandé un mensaje a Bubita y le dije que si quería iba a por el chaqué y que me diera directrices a seguir. Desde mi casa la pude visualizar haciendo el baile de la alegría.
El caso es que la otrora alegre, despreocupada y encantadora Bubita mutó en modo novia con su TOC correspondiente y empezó a darme un listado de cosas, a saber: Chaqué clásico, negro y pantalón de raya. Nada de inventos, trajes claros, cosas brilantes. Chaleco liso y corbata sencilla. Y nada naranja, ni rojo, ni rosa, ni amarillo, ni plateado, nada con brilli-brilli, nada con efecto vinilo, nada morado, ni lila ni fucsia, por favor, lo del rosa y sus derivados es importante. Yo sólo decía “ok, vale, ok, ajam” mientras en mi cabeza un mono tocaba los platillos. Me mandó una foto de cómo iba a ser su ramo. Pues en esa gama de verdes. Verdes, sólo verdes. Que el ramo parece un manojo de brócoli, pero eso es otro tema y además le tiene que gustar a ella, no a mí.
Vale, pues verde, no parece tan difícil. Problema: a Bombita no le gusta el verde. Pues azules, como mucho. Me mandó una foto del vestido de las damitas de honor. Que opinión personal, qué hortera me parece lo de las niñas/os repollo en las bodas. En este caso el vestido es más o menos sencillo, pero es que me da igual. Niños vestidos iguales, cosa que me espanta porque me recuerdan a las gemelas del Resplandor. Y además llevando arras, anillos, cojines esponjosos y puntillosos. Como me case os juro que no llevo niños de esos ni aunque me paguen, aunque por otro lado, tampoco hay niños en mi familia, así que eso que me ahorro. El caso, que la corbata fuera en la gama de los vestidos pomposos de las niñas. (¿pero no tenía que ser como el ramo? De verdad que si no estás en modo novia no te enteras). Y que pegara con los ojos de Bombita, claro. Que le quedara bien, que le favoreciera. Y que no fuera nada hortera, algo fino y elegante. Que fuera diferente del resto de invitados, pero no llamativo en plan mal.
Y dos huevos duros.
El caso es que allá que fuimos a Zonapija, esperamos una hora porque Bombita siempre llega tarde y encima no había pedido cita porque vive en su mundo. Genial. Luego se empezó a probar. Y él es grande. Muy grande. Tan grande que la camisa más grande que había en la tienda no le entraba. Si metía un brazo era imposible que metiera el otro. Hubieran hecho falta tres camisas para taparle. Debido a estos problemas de logística, tampoco había chalecos de fantasía de su talla, sólo el básico en gris. Por suerte le gustaba y la chaqueta y el pantalón le quedaban como un guante. Un guante gigante, pero un guante. Con la corbata hubo problemas. Yo tenía que convencerle de que fuera verde y cumpliera los requisitos de Bubita que yo sólo había entendido a medias. Por supuesto, él quería todo lo contrario y no dejaba de repetirme que estaba hasta los cojones de cosas verdes, textualmente. Y yo con la responsabilidad de si le gustaría luego a ella o se daría media vuelta de camino al altar por mi culpa. Que ya me imagino a los del pueblo persiguiéndome con hoces y antorchas.
A todo esto, el Ross con sus cosas, queriendo un chaleco de tartán escocés, unos gemelos con cerditos como los de los Simpson y todas las majaderías posibles.
Creo que en las tiendas de trajes de novios deberían ofrecer un valium de cortesía para acompañantes.

Y yo os digo, no sé si os habrá pasado a las que me leéis, pero todas las mujeres que conozco se han vuelto locas cuando se han casado. Que yo entiendo que son muchas cosas, una responsabilidad y un montón de preparativos, pero hasta la más dejada se vuelve una pirada obsesiva controladora que habla de cosas raras, ve más colores de los imaginables en la escala cromática y quiere tener totalmente atados todos los detalles y posibles imprevistos. La neurosis de la novia, digno de estudio. Y ojo, digo esto consciente de que si me diera el punto de casarme yo sería la peor de todas. De hecho, es una razón más para no hacerlo. No quiero convertirme en ese tipo de persona. No hay bastante valium en el mercado para mí y mis allegados.


Por cierto, el Ross va a ir guapísimo de los guapísimos y al final encontré una corbata de un color verde azulado preciosa que convenció a Bombita y creo que gustará a su futura esposa. O eso espero, no querría morir linchada en un pueblo de la mancha de cuyo nombre no quiero acordarme.

13 comentarios:

  1. jajajaaajja, me parto con todo...
    La verdad es que no he tenido que vivir una preparación demasiado de cerca... Bueno, la de mi cuñado... y madre mía... la prueba de los caqués fue un show... Mi novio que mide casi dos metros y todo le quedaba corto... su padre que parecía una mesa camilla... (Y la cuestión final... es que acabaron alquilando una cosa para mi novio... pero como a la novia o a quien fuera no le gustaba, acabaron alquilando la chaqueta en otro sitio... Conclusión: dos cahquetas alquiladas para lo mismo sin que la otra parte se enterara.... de verdad un horror... Y yo con mi vestido que llevaba ya dos bodas y una graduación... (y las que le quedan!!! Bodas... graduaciones NO MORE!!! jajaja) y quue alguien me dijera algo... vamos hombre...

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    1. Hija, no me explico lo de tu chico, Bombita mide más de 1,90 y lo que es el chaqué (camisa aparte) le quedó de maravilla a la primera. Pero vamos, qué show con las chaquetas.
      Yo para esta boda creo que repito vestido porque me lo he puesto una vez y es una preciosidad. y eso que me ahorro, que estoy peladísima :D

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    2. 1,96...
      Y delgado... Y no, no hubo manera de que fuera a la primera.. jaja Hubo que sacar el bajo del pantalón y buscar otra chaqueta en otro lado (lo de la chaqueta fue una tontería porque al final, pa lo que la llevó puesta... )

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  2. Esas son cosas que les encantan a algunas mujeres y ellas sueñan vivirlas.
    Y tambien debe haber hombres que sueñan vivir esas cosas.

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    1. Bueno, que cada uno sueñe lo que quiera :D

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  3. Yo tengo todo tipo de amigas. Desde las que se han vuelto locas buscando cada detallito hasta las que son más relajadas.

    Yo es que sólo de pensarlo me pongo mala. Huyo de todo lo que signifique añadirle más stress a mi vida. Jajajaja. Besotes y ya verás cómo has dejado a todo el mundo contento!!!

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    1. Yo sólo tengo de las locas, por lo que parece, jajaja. Aunque bueno, una del pueblo fue de las pasotas y qué desastre de boda, madre mía.
      A mí me da perecísima máxima pensarlo, por favor, con lo que yo me agobio por todo.

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  4. Pues mi niña, espera, jajajaja, primero termino de reírme agusto, porque los dos monos tocando los platillos me ha llegado. Vale, ya. Ahora te digo, que yo creo que las bodas con el tiempo se han convertido en algo espantoso que debe volver loca a la peña, porque cuando yo me casé (en Junio hará 15 años) para nada nos complicábamos la vida, o al menos yo, no lo hice. Yo me compré mi vestido y punto, él se compró su traje a su gusto, para eso es el suyo. Yo fui como yo quería y él como quería también. Pero que mamonada es esa de que la corbata haga juego con el ramoooo, holaaaa. La peña es más ñoña que un chaleco de rosas con puntillas. Nena yo me elegí mi traje, mi ramo y mi peinado y él se eligió lo suyo y punto. Juntos elegimos la iglesia y el salón y el menú. En absoluto ni me volví loca ni nada por el estilo. Fuimos prácticos y disfrutamos los preparativos. Sin gilipolleces, también te digo. Y en lo de los niños, estoy completamente de acuerdo. Lo siento, no me gusta. Yo no llevé niños vestidos de abuelos, me parece una horterada. Si alguna vez te animas a casarte lo único que tienes que hacer es hacer lo que os de la gana y no dejarte llevar por las pijadas.
    Besotes (sigo riendo con los monos tocando los platillos)

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    1. Pues qué gusto. Lo normal es la gente volviéndose loca y no sé si es por la época, aunque yo creo que influye mucho el carácter de cada cual. Yo me reconozco obsesiva y no sé si no me volvería una loca inaguantable, así que mejor no, jajaja.
      Lo de los niños pensé que era la única que pensaba que era una horterada máxima, menos mal que alguien me entiende. Una vez lo dije con mis amigas del pueblo y encima de que casi me comen, una se ofendió muchísimo porque a ver si yo me casaba por qué no iba a querer llevar a sus niños. Lo bueno es que yo no tenía ni novio y era como WTF!!!! en fin, muy loco todo. :DDD

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  5. Hola. no tengo paciencia para seleccionar la ropa ni nada relativo a bodas o actos sociales. Cada persona es un mundo. De todas formas creo que la gente tiende a complicarse la vida... De todas formas ya leo que al final encontraste la corbata verde-azul que te gusta mucho. Eso es lo más imprtante. Seguimos en contacto

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    1. Sí, encontré la corbata a pesar de que yo tampoco ando sobrada de paciencia :)

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  6. Elegiste la mejor opción.

    A mí los niños participando en bodas me ponen nerviosísima.

    Besos

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    1. Imagina a mí!! Y cuando enseñe fotos creo que se demostrará mi buen gusto :)

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