domingo, 4 de octubre de 2015

La educación de callarse la boca

No es la primera vez que lo digo, pero hoy en día hemos confundido la sinceridad con la mala educación, con la grosería y con ser un bocachancla. Eso, y que la gente es miserable de la hostia puta, pero bueno, vamos por partes.
Cualquiera que me conozca de cinco minutos puede tener bien claro que se me puede acusar de muchas cosas en la vida pero no de falsa ni de mentirosa. Creo en decir la verdad, creo en no esconderse y creo profundamente en ser claro y leal. Eso no significa decir todo lo que te pase por la cabeza, no es soltar todas las barbaridades que te vengan en gana y desde luego, no es ser grosero ni maleducado. Que el problema fundamental hoy en día es que a la gente le falta un poquito de mucha educación. Dicho esto, bien sabido es que creo que precisamente si hay una amistad y una confianza, cuando alguien te pide consejo debes ser sincero y decirle la verdad. Pero hay formas y FORMAS. Puedes decirle a alguien que crees que se está equivocando suavemente, puedes tratar de hacerle reflexionar y puedes mostrar tu desacuerdo siempre que dejes claro que tendrá tu apoyo y tu comprensión. Querer a alguien es apoyarle aunque no estés de acuerdo con lo que hace y estar a su lado aunque creas que está en un error. No sé si me explico. Lo que no debes hacer es boicotearle, machacarle ni ser innecesariamente hiriente. Y lo que desde luego no está permitido es volcar tus frustraciones, tus miedos y tu mierda en ella. Eso no mola nada. Porque además te arriesgas a que la otra persona tenga tan poco tacto como tú y te diga tres frescas, que te las estas ganando.
Y aquí viene el asunto de lo miserable que es la gente a veces. Yo tengo un montón de defectos, pero me alegro siempre del éxito ajeno. Y más si son mis amigos, gente a la que se supone que quiero. Me alegro de cuando les va bien, de sus logros laborales, de sus triunfos en lo personal, de sus proyectos que salen estupendamente y de sus reconocimientos. Me alegro en su felicidad, me apeno en sus tristezas. Y estúpidamente, suelo esperar que hagan lo mismo conmigo. Y la mayoría lo hacen, ojo. Mis amigos son los mejores. Por eso son mis amigos. Pero de vez en cuando viene alguien de quien esperas algo más. Y me llevo la torta.
El otro día le conté a una amiga algo que me tiene ilusionada. Aún no es más que el pequeño inicio de un proyecto, pero me gusta cómo va. Se lo conté esperando un buen deseo, un “espero que salga bien”, una alegría. No sé, esperando cualquier cosa que yo haría. Pero no. Me di de morros con una frase fea y con un montón de mierda que no me corresponde por encima. Porque esta tía, que no está en situación de criticar a nadie porque si ahora mismo hay alguien tomando decisiones estúpidas y haciéndolo todo mal es ella, volcó sobre mí todas las cosas que ven de puto culo en su vida. Me dieron ganas de cantarle las cuarenta, de decirle que cuando ordene toda su porquería venga y me diga algo, pero que mientras, se esté calladita que está más guapa. Me dieron ganas de decirle que yo la estoy tratando de apoyar y de comprender a pesar de que no da una a derechas. Me dieron ganas de decirle que creo que es imbécil y se está dejando embaucar por quien no debe, pero que lo único que hago es tratar de ayudar, de aconsejar y de tragarme lo que realmente pienso por no hundirla en la misera. Sin embargo decidí pasar. Si estás tan jodida que una buena noticia te revuelve y te hace echar por la boca un montón de basura, no mereces que te diga nada más y yo no pienso ponerme a tu altura. Es mejor que te quedes en tu propia mierda y te la comas a cucharadas.


Además, para desahogarme, ya tengo el blog. Hala.  

11 comentarios:

  1. Haces bien hay veces que es mejor ni contestar , aunk duele ver que quien tienes cerca no se alegre de tu proyecto o tu ilusión algo parecido le ha pasado a mi chico con un buen amigo k parece k le gastan más los logros k los fracasos... En esas ocasiones digo, hay amistades q a veces es mejor tener lejos 😱

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  2. Exacto, además mucha gente que presume de ser sincera y decir lo que piensa en realidad son groseros, y cuando alguien les dice las cosas así como ellos las dicen hasta se hacen los ofendidos.

    En esos casos más vale guardar silencio que empezar una guerra. Saludos!

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  3. Pues muy bien hecho!!
    Yo tuve una experiencia así con quienes creía que eran mis buenas amigas. Sentía que cada cosa que me salía bien era una tristeza para ellas y cada desgracia que me sucedía, una alegría.
    Así que empecé a pasar... empezó a darme igual todo (o más bien empecé a hacer como que me daba igual... porque yo soy muy sentía, oye... y no entendía por qué...) Y nada... yo feliz. (Reconozco que un año después me costó entristecerme por sus fracasos y alegrarme por sus logros... pero lo hice...)

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  4. Hay quien confunde ser sincero con ser maleducado y sinvergüenza.

    El otro día mi mejor amiga se quiso desahogar con una amiga suya porque el pequeño no deja de llorar por todo y ella está desesperada y la otra, en vez de tranquilizarla que era lo que necesitaba, le soltó unas burradas que la tuvieron llorando toda la tarde.

    Yo no entiendo esas cosas...

    Lo de tu colega suena a envidia.

    Besosss

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  5. La buena educación consiste en no decir la verdad, si lo haces te tachan de grosero.

    Besos

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  6. Cuando hay discusiones entre mis alumnos, siempre hay alguno que alega que es muy sincero, y que va con la verdad por delante. Yo le digo que eso no es una virtud. No se puede decir todo lo que piensas, la educación está por encima de eso.

    BEsos.

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  7. Es justo eso. Ser sincero no tiene por qué querer decir que vayas a soltar todo lo que se te pase por la cabeza sin tener el más mínimo tacto.
    De todas formas, en este caso que cuentas creo que, aparte de la mala educación, se suma un poquito de envidia, lo cual hace un cóctel mortífero.

    No sé cuál será tu proyecto pero te deseo mucho éxito!!!

    Besotes.

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  8. Creo que son dos cosas: por una parte ser sincero no es ser grosero, hay cosas que es mejor callar o buscar mucho la mejor manera de decirlo. Por otra parte es de ser mala gente no alegrarte de las buenas noticias de los demás. Parece que esa chica de la que hablas falla en las dos partes.
    Un beso

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  9. Hay gente que se escuda en la sinceridad para ir de borde por la vida, como los hay que se escudan en la libertad de expresión para insultar. Pero no por eso se les deja de ver el plumero. Anda y que les den. Besos.

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  10. espero que todo salga bien, sea lo que sea!

    no sé qué debe estar pasándole a tu amiga pero leí al final "que coma cucarachas" XD

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