He estado un poco desconectada estos
días. No por nada, es que el calor me deja las neuronas resecas. Eso
y que han pasado cosas. No a mí directamente, pero mi alrededor ha
estado lleno de cosas. Total, que he estado algo perdida, pero soy
como Terminator, o como una candidiasis, que al final siempre vuelvo.
Ahora bien, os lo digo desde ya, si
alguien está viendo Juego de Tronos y aún no ha terminado la quinta
temporada, que se vaya de aquí. AHORA. HUID, INSENSATOS. Porque voy
a spoilear a base de bien. Bueno, igual no mucho, pero voy a decir
cosas que pasan y que si las sabes, pues como que la serie no te sabe
igual. Lo repetiré para los despistados:
VOY A HACER
SPOILER DE JUEGO DE TRONOS, SI NO QUEREÍS SABERLOS, NO SIGÁIS
LEYENDO. FUERA, COÑO YA.
Ea, ya no quiero responsabilidades ni
quejas si seguís.
El caso es que yo pasaba de Juego de
Tronos como de comer flores. Pero el verano pasado me aburría y le
dije al Niño que me lo pasara. Total, para lo que echan en la tele,
pues la veía por las noches y ese rato que me entretenía. Así,
como con desgana. Y luego, joder. Joder. JODER. Todas las noches como
una friki hasta las tantas de la mañana pegada al ordenador con los
ojos como platos. Porque en esa serie sí que pasan cosas. Cosas.
Muchas cosas. Total, que me volví una flipada. Como la cogí tarde,
me sabía algunas cosas que pasan y que son bastante impactantes,
como la Boda Púrpura. Pero hay una cosa chunga que no sabía... La
BODA ROJA. La maldita Boda Roja. Me teníais que haber visto aquí
sola en mi casa, dando vueltas sin nadie con quien compartir mi
desasosiego. ¡¡Que había muerto gente!! ¡¡Mucha gente!! Yo me
tiraba de los pelos.
Además, me habían matado a Robb Stark. MI Robb Stark. Que me gusta ese actor más que levantarme tarde los domingos. Ay, omá. Y de repente estaba muerto. Entonces llega ese momento en el que te acuerdas del autor de los libros y piensas “qué hijo puta el gordo”. Pero sigues viendo la serie, claro. Porque siguen pasando cosas. Y te encariñas con otros personajes. Y otros quieres que sufran. Aunque claro, casi nunca pasa. Casi siempre mueren a los que quieres y a los que odias les va bastante bien. Qué hijo puta, el gordo.
Para colmo de mis males, después de
Robb, uno de mis preferidos era Jon Snow. Y digo era, porque le ha
matado. He ahí el final de la quinta temporada. Le ha matado, el
hijo puta el gordo. Y ya me mató a su novia, que era pelirroja. De
verdad que en una de estas yo ya no le perdono.
Porque es otra de las cosas buenas de
esta serie, que hay pelirrojos. Pelirrojos everywhere. Y yo que veo
la serie en verano. Ay, qué calores más tontos, chico.
Lo peor de lo peor es que me siento una
especie de mantis religiosa involuntaria. Como veo la serie hasta
tarde por la noche, me voy a la cama con el runrun y claro, sueño. A
veces sueño que estoy yo ahí metida, otras sueño con
continuaciones de los capítulos. Mi mente que es más chula que un
ocho. Y otras, sueño cosas porno. Lo malo, lo muy malo, es que la
noche de antes de ver la Boda Roja soñé con Robb Stark. Y van y me
lo matan. Qué hijo puta el gordo. Otra noche soñé con la chica
salvaje de Jon Snow. Y al día siguiente van y me la matan. Qué hijo
puta el gordo. Y antes de anoche soñé con Jon Snow. Y anoche le veo
morir. Qué hijo de puta el puto gordo, oye. Que no me deja uno vivo
con el que soñar cosas cochinas.
Luego me sentí culpable. ¿Y si soy yo la que los mato? Porque encima soy una persona sin moral alguna, que Robb Stark estaba casado y con la mujer preñada. Y que la salvaje y Snow eran pareja. Aunque bueno, a esos dos les daba al 50%. Sería como “hola, ¿puedo zumbarme a tu novio? ¿no? ¿Y tú? ¿puedo lamerte un pezón? ¿Tampoco? Esto... ¿Os importa si me quedo aquí cerca y me toco mientras os miro? ¿NO? ¿Por qué vienen todos esos salvajes con espadas? ¿Por qué me llevan? Oye, que yo venía de buen rollo. Joder, macho, qué poco comprensivos sois al norte del Muro.” Y tal.
En fin, creo que si fuera un personaje
de la serie el hijo puta el gordo ya me había pasado por la hoja.
P.D. Tras este post psudo friki
intentaré volver a las chorradas normales, no me hagáis el vacío.
Por fa. Por fa. No, en serio. ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? Jo, creo
que me he quedado sola. En fin, me iré con Sansa, que es la única
pelirroja que me queda pro ahí de momento. Y eso que no es del todo
mi tipo. Y que tengo miedo, que como el hijo puta el gordo se entere
de que me gusta, me la mata. Ay.


